Netanyahu en la ONU: Israel continuará degradando a Hezbollah hasta cumplir sus objetivos

Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU, defendiendo la postura de Israel frente a Hezbollah.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiteró este miércoles, en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la firme postura de su gobierno respecto a la organización libanesa Hezbollah. En un tono desafiante, Netanyahu declaró que Israel continuará degradando las capacidades de Hezbollah hasta lograr sus objetivos de seguridad, mientras criticaba a la comunidad internacional por su enfoque hacia la creciente amenaza que, según él, representa el grupo respaldado por Irán.

Un discurso marcado por la seguridad regional

Netanyahu utilizó su intervención en la ONU para hacer una firme defensa de las acciones de Israel contra Hezbollah, al que calificó como un “brazo armado de Irán en la región”. Argumentó que la organización chií libanesa, con presencia significativa en el sur de Líbano, ha seguido aumentando su arsenal de cohetes y misiles con la ayuda de Teherán, lo que supone una amenaza directa para la seguridad de Israel.

No permitiremos que Hezbollah ponga en peligro a nuestros ciudadanos”, afirmó Netanyahu ante los líderes mundiales presentes en Nueva York. “Israel tiene el derecho y el deber de defenderse, y no descansaremos hasta que la amenaza de Hezbollah sea eliminada por completo”.

Hezbollah, un desafío estratégico

Hezbollah, que fue fundado en 1982 durante la invasión israelí de Líbano, ha crecido en tamaño e influencia en las últimas décadas, desempeñando un papel clave tanto en la política libanesa como en los conflictos regionales, especialmente en Siria, donde ha apoyado al régimen de Bashar al-Assad. Con el apoyo financiero y militar de Irán, la organización ha fortalecido su infraestructura militar en el sur del Líbano, lo que preocupa enormemente a Israel.

Según fuentes de inteligencia israelíes, Hezbollah cuenta actualmente con un arsenal de más de 150,000 cohetes, muchos de los cuales son capaces de alcanzar objetivos en todo el territorio israelí. Además, el grupo ha estado trabajando en mejorar la precisión de sus misiles, lo que aumenta el riesgo para infraestructuras críticas y zonas pobladas en Israel.

En su discurso, Netanyahu subrayó que las operaciones israelíes contra Hezbollah no cesarán. “Hemos degradado significativamente su capacidad en los últimos años, y lo seguiremos haciendo hasta que ya no puedan amenazar nuestra existencia”, declaró.

El papel de Irán y la comunidad internacional

Netanyahu también aprovechó su discurso en la ONU para lanzar duras críticas a Irán, a quien calificó como el “principal patrocinador del terrorismo en Oriente Medio”. Acusó al régimen iraní de usar a Hezbollah como una herramienta para desestabilizar la región y mantener una presión constante sobre Israel. “Hezbollah no es más que un peón en el tablero de Irán, que busca destruir a Israel y expandir su influencia en el Medio Oriente”, sostuvo.

El primer ministro hizo un llamado a la comunidad internacional, en particular a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, para que adopten una postura más firme contra el programa nuclear de Irán y su apoyo a organizaciones terroristas como Hezbollah. “Es hora de que el mundo reconozca el peligro que representa Irán no solo para Israel, sino para la paz y la seguridad global”, advirtió.

A pesar de los repetidos esfuerzos diplomáticos y las sanciones impuestas a Irán, Netanyahu argumentó que las políticas actuales no han logrado frenar las actividades desestabilizadoras de Teherán en la región. “El mundo no puede darse el lujo de ser complaciente”, añadió.

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Respuesta de Hezbollah y el escenario en el Líbano

Por su parte, Hezbollah ha respondido a los ataques israelíes con retórica igualmente contundente. Hassan Nasrallah, el líder del grupo, ha asegurado en repetidas ocasiones que Hezbollah está preparado para defenderse contra cualquier agresión israelí y que Israel “pagará un alto precio” si decide lanzar una ofensiva a gran escala.

El conflicto entre Israel y Hezbollah se ha intensificado periódicamente, con la guerra de 2006 como el punto álgido. Desde entonces, ha habido numerosos enfrentamientos menores, pero no se ha producido una guerra a gran escala, en parte debido a la disuasión mutua que ambas partes ejercen.

Sin embargo, la situación en Líbano es compleja. El país enfrenta una crisis económica y política sin precedentes, y algunos analistas advierten que una nueva confrontación con Israel podría agravar aún más la situación interna. La influencia de Hezbollah en la política libanesa ha sido motivo de controversia, ya que muchos en Líbano consideran que el grupo antepone los intereses de Irán a los del propio país.

Las implicaciones para la región

El discurso de Netanyahu en la ONU no solo subraya la postura inquebrantable de Israel frente a Hezbollah, sino que también refleja las tensiones más amplias en el Medio Oriente, donde las alianzas y rivalidades se entrelazan de manera compleja. Con el conflicto sirio disminuyendo, el enfoque estratégico de Hezbollah e Irán parece haber vuelto a centrarse en Israel, lo que plantea un desafío de seguridad de largo plazo para Tel Aviv.

Además, el enfoque de Israel hacia Hezbollah tiene implicaciones para su relación con otros actores regionales, en particular con los países árabes del Golfo que también ven a Irán como una amenaza. En los últimos años, hemos visto una normalización de las relaciones entre Israel y algunos de estos países, como los Acuerdos de Abraham, lo que ha alterado el equilibrio de poder en la región.

Netanyahu enfatizó que la cooperación de Israel con estos países está basada en una amenaza común: Irán. “Israel no está solo en esta lucha. Junto con nuestros nuevos aliados en el mundo árabe, enfrentamos el mismo enemigo y compartimos el mismo objetivo: estabilidad y seguridad para nuestras naciones”, concluyó.

Conclusión

El discurso de Netanyahu ante la ONU refuerza la política de línea dura de Israel hacia Hezbollah, un grupo que sigue siendo uno de los mayores desafíos de seguridad para el Estado hebreo. Con las tensiones regionales en aumento y el apoyo de Irán a Hezbollah intacto, es probable que el conflicto entre Israel y la organización chií continúe escalando en los próximos años. La comunidad internacional, mientras tanto, se enfrenta a la tarea de gestionar estas tensiones en un escenario geopolítico cada vez más volátil.

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